Castrol Optigear™ BM 320: solución técnica para engranajes de alta carga en el sector cementero

La industria cementera exige el funcionamiento de sus equipos bajo condiciones severas de carga, temperatura y operación continua. Los molinos y sus reductores principales son activos críticos; su buen funcionamiento impacta en la productividad y los costos operativos. Por ello, la gestión adecuada de la lubricación es crucial para extender la vida útil de los equipos.

Desafío

En una planta cementera del norte del país, el reductor principal de 920 kW de un molino de bolas MIAG1 presentaba indicadores elevados de desgaste, evidenciado por los altos niveles de partículas de hierro, detectados en los análisis de aceite.

Adicionalmente, las altas temperaturas de operación contribuyeron a una degradación prematura del lubricante, lo cual obligaba a realizar cambios de aceite mineral cada 12 meses. Ante este escenario, el reemplazo completo del reductor parecía ser la decisión inevitable.

Solución

Se implementó el lubricante industrial Castrol Optigear™ BM 320 de la línea Castrol Optigear BM.

Esta gama se destaca por incorporar la tecnología de deformación plástica Microflux Trans (MFT), diseñada para reducir fricción en condiciones de alta carga y mejorar la protección superficial de engranajes.

Así mismo, actúa a nivel microscópico en las superficies metálicas bajo presión, generando una mejora en la distribución de carga y disminuyendo el desgaste progresivo en componentes críticos. 

Resultados

Tras la implementación del nuevo lubricante, se registraron mejoras sustanciales en el desempeño del sistema:

  • Reducción del 30% en el desgaste total.
  • Potencial incremento de 6000 horas en la vida útil del equipo.
  • Intervalos de cambio de aceite hasta 12 meses.
  • Operación estable y continua durante aproximadamente un año y medio, sin incidentes significativos.

El resultado más destacado fue la eliminación de la necesidad de reemplazar el reductor, logrando un ahorro anual estimado de USD 243,933.00, asociado a la reducción de desgaste, menor frecuencia de mantenimiento y optimización del ciclo de vida del activo.

Este caso demuestra cómo una estrategia adecuada de selección de lubricantes industriales puede convertirse en una herramienta clave para la gestión de activos y críticos, impactando directamente en la disponibilidad operativa, la eficiencia energética y la reducción del costo total de propiedad.